[Reseña] Los Rendidos, de José Carlos Agüero

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Si quisiéramos definir una “historia trágica” no podría faltar en ella el padecimiento de una enfermedad grave o limitativa de la persona, la muerte de un familiar, el encarcelamiento de un ser querido, el despojo de los bienes acumulados en toda una vida, etc. Es posible entonces afirmar que todo lo trágico tiene relación con una pérdida o necesidad de algo, de una gran entidad, sea esta material o inmaterial. La vida de José Carlos Agüero tiene mucho de eso. Sus padres fueron militantes de Sendero Luminoso. Murieron extrajudicialmente. Y él cargó con las consecuencias de culpas ajenas. Continuar leyendo «[Reseña] Los Rendidos, de José Carlos Agüero»

[Reseña] El último otoño antes de ti, de Carlos Enrique Freyre

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La sensibilidad con la que cuenta un escritor y su capacidad para poder capturar y volcar todas sus experiencias al texto es independiente de la actividad que este desempeñe. Y ejemplos sobran. Edmondo D’Amicis sirvió en la guerra de Italia contra Austria (Italia en alianza defensiva con Prusia) y como consecuencia de ello escribió La vita militare (1868); el francés Gabriel Chevallier participó en la Primera Guerra Mundial, escribiendo La peur (1928) donde narra que en un conflicto bélico no existe más sentimiento que el miedo; J. R. R. Tolkien también sirvió en la primera guerra para el ejército británico, rehusándose posteriormente a recibir pensión alguna del ejército. En definitiva, la escritura y las armas no tienen por qué ser incompatibles entre sí. Continuar leyendo «[Reseña] El último otoño antes de ti, de Carlos Enrique Freyre»

[Reseña] Crónica de San Gabriel, de Julio R. Ribeyro

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Por lo general la temperatura más baja que puede registrar Lima en temporada de invierno es de aproximadamente 15°C. Imaginemos por un momento que esta descendiera a -31°C. Cuando Ribeyro contaba con apenas 26 años y recién había llegado a Munich, la temperatura era así de baja que prácticamente lo obligó a no salir del cuarto que alquilaba, en un barrio de las afueras de la ciudad. Confinado y recluido, Ribeyro entró en un estado depresivo que solo pudo remediar mediante la imaginación. Es en esas circunstancias donde recuerda un viaje que tuvo cuando tenía catorce o quince años a una hacienda andina y entra en un “segundo estado” de consciencia donde lo imaginado era su realidad, y la realidad lo imaginado. Tres meses después, el hielo se retiraba y en su tomaba su lugar el verdor de los árboles. La novela Crónica de San Gabriel estaba casi terminada. Y con esta ganó el Premio Nacional de Novela de 1960. Continuar leyendo «[Reseña] Crónica de San Gabriel, de Julio R. Ribeyro»