
La sensibilidad con la que cuenta un escritor y su capacidad para poder capturar y volcar todas sus experiencias al texto es independiente de la actividad que este desempeñe. Y ejemplos sobran. Edmondo D’Amicis sirvió en la guerra de Italia contra Austria (Italia en alianza defensiva con Prusia) y como consecuencia de ello escribió La vita militare (1868); el francés Gabriel Chevallier participó en la Primera Guerra Mundial, escribiendo La peur (1928) donde narra que en un conflicto bélico no existe más sentimiento que el miedo; J. R. R. Tolkien también sirvió en la primera guerra para el ejército británico, rehusándose posteriormente a recibir pensión alguna del ejército. En definitiva, la escritura y las armas no tienen por qué ser incompatibles entre sí. Continuar leyendo «[Reseña] El último otoño antes de ti, de Carlos Enrique Freyre»
