Los precedentes en serio, de Óscar Lozada Mego (dedicatoria)

La semana pasada recibí el libro Los precedentes en serio. Separación de poderes y plenos casatorios civiles en el Perú, de Óscar Lozada Mego, que constituye la versión comercial de su tesis de licenciatura, defendida allá por el 2020, en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y con la que obtuvo la mención “sobresaliente”.

Este libro incluye, además, una linda dedicatoria de parte del autor, aunque ciertamente inmerecida. Su contenido responde más a la amistad que me une con él, con quien integro en la actualidad –junto con otros destacados miembros– el grupo de investigación PRODEJUS, y con quien compartí clases como adjunto de docencia en los cursos Revisión e Impugnación Judicial y Teoría de la Impugnación, dictados por el profesor Renzo Cavani.

Óscar Lozada es un destacado abogado que concilia tres intereses que no es muy común que coincidan en la misma persona: el litigio, la docencia y la academia, los tres a un gran nivel. Estoy seguro de que Óscar seguirá ofreciendo a la comunidad jurídica obras de gran valía y madurez intelectual como esta.

Más allá de la legalidad, de Paolo Grossi (dedicatoria)

Una de las cosas que más me emociona al momento de recibir libros es cuando estos contienen una dedicatoria (teniéndome a mí como dedicatario). Cada vez que advierto la presencia de ese ejemplar en mi biblioteca (las veces que paseo mi mirada sobre ella) o cuando lo tomo para revisarlo, es inevitable que la memoria me remonte a la vez en que lo recibí. La dedicatoria deviene, entonces, en un momento detenido en el tiempo, una instantánea a base de afecto, tinta y papel.

Hace unos días recibí el ejemplar de Más allá de la legalidad, de Paolo Grossi, traducción a cargo de mi querido amigo Fernando Medina, que contiene una hermosa dedicatoria. Con el traductor me une, aparte de una estrecha amistad y el interés por el estudio del derecho procesal, la curiosidad por la literatura (ese vicio “inútil”, exento de rentabilidad a ojos de la sociedad, pero sin el cual es imposible tolerar el día a día) y las humanidades en general.

Fernando Medina es uno de los traductores más serios que conozco. Así que quienes adquieran el libro pueden confiar en que las ideas del autor han sido respetadas en grado sumo y plasmadas con fidelidad. Al libro le auguro el mayor de los éxitos.