En Cuatro retratos incompletos, Antonio Moreno –en un español impecable– realiza bocetos a partir de sus abuelas y abuelos. Con nostalgia, en algunos casos, o con indiferencia, en otros, Moreno nos los trae al presente. La referencia a la «caja de zapatos» (la explicación de por qué guardamos las fotos antiguas en este depósito al uso) me conmovió sobremanera. Y termina de coronar el libro las fotos que se incluyen como anexo, que permiten poner un rostro a estos personajes.
Me quedó con el último párrafo que cierra el libro, bello por donde se lo mire, donde resalta que nuestros apellidos no nos definen ni encorsetan nuestras infinitas posibilidades: «Antonio Moreno fue mi padre. Me gusta que ese nombre y apellido, tan comunes, sean los que designan a tantos hombres, incluido el anfitrión de don Quijote en Barcelona. En realidad, cada mujer, cada hombre, cada uno, es alguien sin nombre. Una flecha lanzada al cielo» (Moreno, 2023, p. 121).
Referencias:
Moreno, A. (2023). Cuatro retratos incompletos. NewCastle Ediciones.









